jueves, 15 de julio de 2010

Poder 1

Podía manejarlo desde mi mente, podía organizarlo, destrozarlo, exaltarlo, y humillarlo a voluntad. Pero, ahí fue cuando él se puso atento, subrepticiamente se vino en contra mía. Ahora era yo la dominada, era la creadora sumisa a su criatura, el amo que sirve a su esclavo. Mi servidumbre bajó a niveles por debajo de la más mísera criatura: el humano, por supuesto. ¿Qué podrá ser peor? Pues me volví no sólo esclava de él sino de mí misma, el autoimpuesto yugo se hacía más fuerte que el otro. Por un momento compitieron, pero incluso nadie es mejor vasallo para sí mismo que justamente sí mismo; se trata del esclavo que conoce perfectamente a su amo y del amo que sabe cómo abusar de su siervo. Y esta sumisa ya no puede más...

Elevación

Como un zigzageo vino. Es difícil intentar desterrar lo no pretendido. Olvidar tu obsesión cuando tu obsesión es obsesionarte con cualquier cosa. ¿Y él eleva mi espíritu? No, claro que no. Sólo crea un caos en mi energía, es un acelerador y nada más. Es el experto en el descontrol, su trabajo se ve culminado cuando me lleva al desenfreno y luego simplemente me abandona. No es malo, sólo hace su trabajo, tal vez al que menos se le tiene gratitud. Sólo es un acelerador y nada más...

jueves, 8 de julio de 2010

Spiders

Está subiendo por una de las paredes de mi insípida habitación; "sin prisa, pero sin descanso", lo hace con orgullo como una mujer caderona que se menea ante la vista de un hombre; sólo que, a diferencia de la mujer, nadie quiere ver a esta criatura de ocho extremidades pavoneándose cerca suyo. La dejo seguir, pero entonces me doy cuenta que luego me podría hacer daño y que la única forma de evitarlo es dañándola yo a ella en este preciso instante. Otra circunstancia común: con quienes no te entiendes lo mejor es apresurarte a ser el primero que hiere, porque el que primero hiere lo hace dos veces. De acuerdo, lo haré, busco algo, para herir cualquier cosa es útil, lo importante es la intención, y vaya que la tengo, tomo un cuaderno y lo estampo sobre ella, una mancha color miel oscura aparece sobre la pared y, en la parte del cuaderno está ella, plana igual que una calcomanía. ¿Llamarían a esto el ciclo de la vida?

martes, 6 de julio de 2010

Ahí estan

Ahí están ellos, puedo oír sus voces parlanchinas desde aquí, puedo escuchar su grito por cada insignificante éxito que consiguen y las deliciosas lamentaciones por sus faltas. Y es que, ellos son apasionados, depositan toda su confianza en lo que sus ojos ven a simple vista. Y no les importa nada más, no hacen caso al lastimero sonido de fondo que anuncia su constante desgracia. Pretender enseñarles es inútil, necesitarían cambiar su fisonomía para lograrlo; pero no, ellos son lánguidos, esa es su máxima, y cualquier cambio en aquello que creen perfecto los puede desbaratar. Y ellos siguen ahí, en la misma arcaica habitación a la que no quieren abandonar.

lunes, 7 de junio de 2010

Yo no fui

Podía sentir su espesa sangre chorreando por mi cuerpo. No fue mi culpa, igual si lo fuera no me importaría. Él se merecía eso, o sino por qué más iba a pasarle aquello. Se supone que todo pasa por algo, que "Alá no permite que caiga una sola hoja de un árbol sin que sea su voluntad" En fin, ¿qué me importa su muerte? Él no era más que otro hombre, en mi vida me encontraré con unos cuantos miles más y probablemente ni siquiera lo recuerde dentro de unos años.
Nadie lo sabe, nadie me ha visto con él, no pueden culparme. Otro muerto en circunstancias extrañas, ¿debería quemarlo?, tal vez así no encontrarían nada de cuerpo y él quedaría como uno más de la larga lista de desaparecidos. Mirándolo me doy cuenta de que la vida es tan frágil, y la muerte tan oscura, tan misteriosa, tan seductora, llena de significado, de pasión...
La sangre empezó a secarse sobre mis brazos, será mejor que vaya a lavarme si no quiero luego tener que fregarme los brazos con un cepillo lleno de detergente....nos vemos....

Control

Es una cuestión que nunca deja de torturarme, ¿cómo mantener el control? Un minuto lo mantienes y luego vives todo un día de desenfreno. Y no importa, igual luego te vas a arrepentir. Sabes cómo será luego, siempre el mismo maldito cuento. Es retroceder, porque simplemente, si no avanzas entonces retrocedes, podrás argumentar que permaneces en el mismo lugar, pero la cuestión es que, dado que los demás avanzan, entonces tú no puedes quedarte ahí, ellos te hacen lucir como retroceso. Podrás no hacer nada, pero los otros te hacen empeorar.
Vivir entre sombras no es malo, en tanto nunca olvides la existencia de la luz. Las sombras son protección.

domingo, 6 de junio de 2010

Atracón

Tremendo atracón que me he dado hoy, cinco paquetes de esas galletas de chocolate favoritas de muchos, acompañadas de yogur (entero, nada de desnatado), empanaditas de queso, y unos cuantos atados de masa muy comunes por acá. Nunca he vomitado lo que me comido, aunque he estado a punto de hacerlo. Cuando todo ello está dentro en tu organismo, ya no sientes nada más que llenura, no hay muchos recuerdos del sabor que te sedujo hace un momento, sólo la horrenda sensación de arrepentimiento y la misma promesa de siempre de: "no lo volveré a hacer" Pero siempre sucede todo lo contrario, y ese arrepentimiento pasa a formar parte del proceso de un atracón. Hay tres partes: la previa, en la cual intentas inútilmente evitar hacerlo, sabes que vas terminar comiéndotelo pero aún así te gusta pensar que intentas ser fuerte. Cuando ya te cansas de engañarte, o te aburres, viene la parte de "el hecho", que es cuando te das el gustillo y te dejas llevar por el sabor. Luego viene la peor parte, "el post", esa etapa llena de pesadumbre que desprecia todo intento de levantar el ánimo, porque sólo es depresión, ... la palabra clave en este blog.